1. Comienza colocando una cazuela con abundante agua a fuego medio-alto. Cuando esté hirviendo, añade sal y la pasta. Cocina según las instrucciones del paquete.
2. En una sartén, saltea 1 cda de aceite de oliva con la cebolla y el ajo picado. Añade las espinacas y déjalas cocinar por 1 minuto. Apaga el fuego.
3. En un procesador de alimentos (o vaso + batidora) pon el aguacate, la albahaca, las semillas de cáñamo, la spirulina + chlorella, el aceite de oliva restante, el ajo entero, el zumo de lima, la sal y la pimienta más el agua y la levadura (opcional). ¡Tritura todo hasta obtener una mezcla cremosa, verde y homogénea!
4. Escurre la pasta cunado esté cocida y transfiérela a la sartén con el sofrito. ¡Añade la salsa, mezcla bien y sirve con albahaca fresca y semillas de cáñamo!