Agrega el trigo sarraceno, el Despertar de Buda y la sal a tu procesador de alimentos y mezcla durante aproximadamente un minuto hasta que esté molido finamente.
Añade el aceite de coco, el sirope de arce y el cacao en polvo y mezcla. Por último, agrega 4-5 cucharadas de agua (poco a poco) y mezcla hasta que la masa se pegue.
Forra un molde desmontable para pastel de 22 cm con papel vegetal y presiona la masa en la base. Tiene que tener un grosor de aproximadamente 5 cm. Puedes presionar con una espátula o con un vaso. Reserva en el congelador.
Agrega la leche de coco a una cacerola y ponla a fuego medio hasta que hierva
Después, pasa a fuego lento.
Añade el chocolate a un tazón grande, resistente al calor y vierte la leche de coco caliente encima.
Bate bien hasta que se derrita.
Agregue el sirope de arce y vuelve a batir para mezclar.
Saca la base de la tarta del congelador y coloca los primeros 250 g de frambuesas
frescas encima de la base.
Vierte el chocolate derretido en la base de la tarta y golpea suavemente la base en la mesa de trabajo para eliminar las burbujas de aire.
Guarda la tarta en el congelador durante una hora (o en el frigorífico durante 4 horas) hasta que esté lista.
Retira la tarta del molde y pon las frambuesas frescas restantes y las frambuesas liofilizadas (si las usas) encima para decorar.
Guarda en un recipiente hermético en el frigorífico durante por 3 días o congela y descongela antes de servir.
By: Christina Leopold
Instagram: @addictedtodates